Por lo tanto, el interesado debe valorar si le merece la pena ganar poco, pero con la certeza de que sus ahorros están a salvo, o exponerse más para tener la posibilidad de obtener mayores ganancias.Si la cifra cae por debajo de ese umbral, las condiciones pueden cambiar y ser menos ventajosas e, incluso, conllevar algunos gastos para el usuario.